Incendios forestales: ¿Protagonismo en el cambio climático?

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Los incendios forestales causan asombro y temor entre las personas que observan y viven estos fenómenos con mayor proximidad, y en los últimos años la ocurrencia de incendios forestales en la región sierra han sido más frecuentes.  Específicamente,  en el Distrito Metropolitano de Quito los veranos de 2009, 2012 y actual 2015, han presentado incendios forestales que han consumido pajonales, vegetación arbustiva y arbórea.

Cuando se observa a detalle los datos presentados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático [IPCC por sus siglas en inglés] en el 2014; los incendios forestales, quema de sabanas, incineración de desechos, incendios de turbas, quemas de biomasa de bosques y maleza a gran escala, son fuentes importantes en la generación de O2N, NH4, CO2, aportando aproximadamente con un 10% de los gases de efecto invernadero generados por el ser humano. 

Sin embargo, los incendios forestales no se encuentran entre las principales causas del calentamiento global, según investigadores y expertos en cambio climático. El consenso científico determina que el calentamiento que sufre el planeta tierra es principalmente a causa del aumento de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera terrestre y este aumento, está relacionado con el consumo y quema de combustibles fósiles para la producción de energía y el transporte terrestre.

Existen otros gases que también son identificados como causantes del efecto invernadero que sufre el planeta y colaboran en su calentamiento, como son el gas metano (NH4) cuya principal fuente de producción son las actividades agrícolas y el óxido nitroso (N2O) producto de los fertilizantes agrícolas y el crecimiento agrícola, entre otros gases.

Pero más allá de los datos y estudios realizados sobre el efecto que tienen los incendios y quema de vegetación en el cambio climático nivel mundial, es importante reflexionar las repercusiones locales de estos eventos.

El impacto varía en escala y magnitud, dependiendo las zonas afectadas.  Sin embargo, las imágenes que más impactan y circulan entre la población son aquellas donde existen daños materiales y la pérdida de vidas humanas.  En aquellos momentos de angustia y dolor la población se sensibiliza frente a estos fenómenos y eventos adversos, los gobiernos generan y ejecutan planes de mitigación para el control de los incendios, y la prensa realiza el seguimiento de los incendios y publica noticias referentes a estos.  De manera generalizada la población rechaza los incendios más aun cuando son provocados de manera premeditada.

Retomando la importancia de concientizar el cambio climático en nuestro diario vivir, opino que los incendios locales y el cambio climático global no están desconectados. Son parte de un mismo fenómeno que afecta la vida de las personas en distintas partes del planeta.  Los estudios realizados por el IPCC resaltan constantemente que entre los efectos directos del calentamiento del planeta se encuentran los incendios forestales.  Se espera que estos fenómenos vinculados -en la mayoría de los casos- a la ausencia prolongada de lluvias, sean más frecuentes e intensos ampliando las zonas donde históricamente se han desarrollado.

En conclusión, si bien se puede identificar que la mayoría de los incendios ocurridos son provocados accidental o premeditadamente; éstos son impulsados por condiciones climáticas extremas, las mismas que se agudizan y replican con mayor velocidad. 

Culturalmente, y por otro recoveco del tema, en determinadas esferas agrícolas, se tiene la idea que las quemas atraen las lluvias. Percepción que podría no estar del todo equivocada.  Es una manera simple de explicar el fenómeno de condensación atmosférica por el cual las partículas de agua se juntan al material particulado que se encuentra en la atmósfera que también es generado por los incendios.  Estas partículas condensantes atraen la humedad la condensa y colaboran a su precipitación pero para que este fenómeno atmosférico tenga cabida, es necesario la presencia de humedad en las capas atmosféricas. En otras palabras por más que se quemen todos los bosques y pajonal de la sierra no causaría lluvia sin humedad en el ambiente y es humedad que llega a partir de mediados del mes de septiembre con la presencia de la zona de influencia intertropical sobre la región sierra. Coincidencialmente, es justo a mediados y finales de septiembres donde la ausencia de lluvias aumenta la amenaza de ocurrencia de incendios forestales.

Los datos, hechos e incluso percepciones presentadas conducen a una interrogante: Los habitantes del Distrito Metropolitano de Quito y del resto de la sierra del Ecuador

¿Debemos prepararnos para afrontar incendios forestales que crecen en magnitud y con frecuencia?  El IPCC estima que de seguir en aumento la cantidad de gases de efecto invernadero, en especial de CO2, los efectos en la temperatura media de la tierra empezarán a sentirse de manera más dramática en las próximas dos décadas.

Bibliografía

IPCC, 2012. Contribución del Grupo de Trabajo III al Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático. Resumen Técnico. Autores:  Terry Barker y otros. Editor: Mukiri wa Githendu (Kenia).

IPCC, 2002. Cambio Climático y Biodiversidad, Documento técnico V del IPCC.

Texto: Fabricio Astudillo
Fotos: Miryam Biosca